97 millones de dólares en su primer fin de semana en Estados Unidos. 217 millones en todo el mundo. ‘Michael’, el biopic de Michael Jackson que ha tardado años en llegar a los cines entre demandas judiciales, reshoots millonarios y un tercer acto reescrito de cero, acaba de batir todos los récords del cine biográfico musical. Los críticos lo destrozan con un 38% en Rotten Tomatoes, pero el público llena las salas. Lo cual, por sí solo, dice bastante más sobre el estado de la cultura popular que cualquier análisis.
Record inesperado. Las proyecciones iniciales de recaudación para la apertura doméstica de ‘Michael’ estaban en torno a los 50-60 millones de dólares, que ya habría sido un récord en el rentable género de los biopics de artistas pop. El resultado final (97 millones en Estados Unidos y 217 globales) lo ha rebasado con mucho. El anterior récord pertenecía a ‘Straight Outta Compton’ el biopic de los raperos NWA que abrió con 60,2 millones en su primera semana en EE.UU. ‘Bohemian Rhapsody’ se estrenó con 51 millones, aunque llegó a 900 globales.
Crítica no. Algo que había amortiguado mucho estas expectativas era la baja calificación de la crítica, pero la puntuación de CinemaScore (el índice de satisfacción del público real en sala) fue A-, muy notoria. La diferencia entre la opinión de la crítica y el resultado comercial refleja una realidad de la que ya hemos hablado y que ha tenido otro ejemplo-tipo muy reciente, ‘Super Mario Galaxy’. Y como aquella, esta ‘Michael’ tiene un tipo de público muy claro en mente: los fans.

La brecha que divide a crítica de público es más grande que nunca. Y la película de Super Mario es el mejor ejemplo
Un largo camino. ‘Michael’ ha tenido una de las producciones más complicadas del Hollywood reciente. Con un presupuesto de 200 millones de dólares, lo que lo convierte en uno de los biopics más caros de la historia, la película tenía un tercer acto en el que se veía el juicio de 2005 por abusos sexuales y la posterior absolución de Jackson. Los abogados de los herederos de Jackson descubrieron una cláusula en el acuerdo de 1993 con Jordan Chandler, uno de los niños cuyo padre denunció al cantante, que prohibía expresamente su representación en pantalla, en ninguna forma.
La producción se paralizó y pasó por 22 días adicionales de rodaje, lo que sumó 15 millones al presupuesto. Es lo que provoca que la película acabe abruptamente en el tour de ‘Bad’ de 1988, sugiriendo que la historia del cantante contionuará en una película sucesiva. La pregunta es cómo se las arreglarán los productores para llegar a contar la parte más problemática de la vida de Jackson.
Quién vigila a los vigilantes. No es la primera vez que los herederos de Jackson (que no son sus familiares vivos, sino un fideicomiso administrado por albaceas que actualmente se considera uno de los estates más rentables de la historia, por encima de Elvis o Prince, y que funciona a efectos prácticos como una empresa que explota la marca «Michael Jackson») libra una batalla legal para controlar el relato. El caso más revelador es el de ‘Leaving Neverland’, el documental estrenado en HBO en 2019 que recogía el testimonio detallado de quienes afirmaban haber sufrido abusos sexuales por parte del cantante cuando eran niños.
El estate demandó a HBO, alegando que el documental violaba una cláusula de no difamación incluida en un contrato firmado por la plataforma en 1992 para la retransmisión de un concierto de Jackson en Bucarest. El litigio se prolongó años, hasta que en octubre de 2024 ambas partes llegaron a un acuerdo que incluía la retirada del documental de todas las plataformas de streaming oficiales en Estados Unidos. A día de hoy, ‘Leaving Neverland’ no está disponible legalmente en ningún servicio de streaming norteamericano (en España se puede ver en Movistar Plus+).
La imagen del astro. Cualquiera podría pensar que la fama que proyecta Jackson con todos estos conflictos legales no es la más adecuada para un biopic que, además, quiere salvaguardar una imagen nada conflictiva. Pero no hay que subestimar a los fans cuando se mueven en bloque: en 2019, cuando ‘Leaving Neverland’ se emitió, hubo reacciones que entonces parecían señales de un punto de inflexión en la fama de Jackson: emisoras de todo el mundo dejaron de emitir su música, Pepsi canceló acuerdos de licencia, las ventas y el streaming de su catálogo cayeron un 4%.
Sin embargo, siete años después, todo está perdonado o, como mínimo, olvidado: su catálogo vale 1.500 millones de dólares (Sony Music pagó 750 millones de dólares por la mitad del mismo en 2024). Y en el momento de su muerte en 2009 sus herederos, el mencionado estate, recibieron 500 millones de dólares en deudas. Ahora los derechos de explotación e imagen del cantante están valorados en 2.000 millones.

La reputación de Michael Jackson se está desmoronando. Así se están movilizando sus fans para evitarlo
Se repite la historia. Es un patrón que ya conocemos con otros biopics: ‘Bohemian Rhapsody’ esquivó los aspectos más controvertidos de la vida de Freddie Mercury, incluida su hedonista forma de afrontar su sexualidad. El de Elton John, ‘Rocketman’, fue algo más duro y no funcionó tan bien en taquillla, pero aún así fue un éxito considerable, especialmente entre la crítica. ‘Elvis’ esquivó los muchísimos claroscuros en la vida de Presley y triunfó en premios y taquilla. La fórmula del biopic musical aprobado por herederos o familia, centrado en la música y en versiones celebratorias de las vidas de los artistas, ha demostrado ser más rentable que alternativas más incómodas.
Moraleja: hay cancelaciones… y cancelaciones. Las cifras de streaming del catálogo de Jackson cayeron durante meses tras ‘Leaving Neverland’, pero se recuperó por completo en 2020 y lleva años en trayectoria ascendente. ‘MJ the Musical’ lleva en Broadway desde 2021 ingresando más de un millón de dólares semanales, con inminentes adaptaciones en todo el mundo. El espectáculo de Las Vegas rubricado por Cirque du Soleil sobre Jackson acaba de extender su contrato hasta 2030.
Lo cierto es que para un artista de esta escala, la cancelación opera en una dimensión distinta. El debate cultural existe (y seguirá existiendo, con acusadores reales cuyo juicio arranca en noviembre) pero discurre en paralelo, sin interferir con la economía del fenómeno. No se trata de que los fans se hayan olvidado de la polémica: es que hay un abismo entre ésta y el mercado.
En Xataka | El archivo de inquietantes cuadros que Michael Jackson encargó sobre sí mismo
–
La noticia
El debate sobre si es cancelable la mayor estrella del pop está zanjado con una taquilla de 217 millones en un fin de semana
fue publicada originalmente en
Xataka
por
John Tones
.
Fm Golfo Azul Villa Pehuenia