El verano avanza y la clásica sensación refrescante al entrar en las aguas del Mediterráneo es algo que poco a poco ya no sentimos de la misma manera. La razón no es otra que el agua año tras año sigue calentándose y superando cifras récord, que no solo hace que tengamos un menor fresco al bañarnos, sino que también está provocando alteraciones en nuestro clima, llegando hasta al punto que podría incluso superar las temperaturas del mar Caribe durante este verano.
Marcando récord. Los datos registrados en las costas españolas son especialmente contundentes, y aquí las boyas oceanográficas son nuestro mejor aliado al servir como fuente de estas mediciones y que han estado marcando cifras excepcionales.
Para ponernos en contexto de lo que está ocurriendo en nuestras aguas, nos podemos fijar en la bahía de Pollença en Mallorca, donde una de las boyas detectó una temperatura superficial del agua de 32,1 ºC.

Los expertos coinciden: las olas de calor ya están afectando al turismo en España y hay que reinventarse cuanto antes
La razón. Aquí el principal responsable sin duda es el constante tren de olas de calor que está dejando el agua del Mediterráneo occidental y central por encima de los 30 ºC en muchos de sus sectores. Pero además de afectar al ecosistema marino, estas temperaturas extremas en la superficie oceánica aportan una mayor cantidad de vapor de agua al aire, lo que dispara la humedad relativa a niveles de entre el 80% y el 90% y destruye el confort térmico en forma de noches tórridas.
Y no es algo puntual, sino que es una inercia a la que nos estamos moviendo, como confirma el Copernicus Marine Service, que apunta que durante la primera mitad de 2026 el Mediterráneo experimentó una temperatura media en su superficie de 18,07 ºC. Esto convierte al semestre entre enero y junio en el tercero más cálido jamás registrado, tan solo superado por 2024 y 2025, y el mismo organismo europeo señala que las olas de calor marinas han afectado a cerca del 82% del océano global, consolidando al Mediterráneo como uno de los focos de mayor riesgo a nivel mundial.
Desde el espacio. Los satélites también han detectado estas anomalías que confirman por otra vía los récords a los que se enfrenta nuestro Mediterráneo. En concreto, la ESA registró el 29 de junio de 2026 que el Mediterráneo sufría anomalías en su temperatura superficial de hasta 8 °C por encima del promedio del periodo 1991-2020. Si somos mucho más concretos, los incrementos de temperatura más salvajes se localizaron frente al sur de Francia y alrededor de las islas de Córcega y Cerdeña, así como en la península italiana.

Por primera vez en la historia la posibilidad de un Mediterráneo sin vino empieza a darse en el horizonte
A nivel mundial, Copernicus detectó que el 30 de junio la anomalía global de temperatura superficial del mar fue de +0,5 °C, el valor más alto jamás registrado para esa fecha del calendario. Todo esto va de la mano con un contexto atmosférico asfixiante, ya que el servicio Copernicus C3S documentó que junio de 2026 fue el segundo junio más caluroso a nivel global, alcanzando una temperatura media de 16,54 °C, lo que supone 1,39 °C por encima del nivel preindustrial.
El Mediterráneo se lleva la peor parte. La temperatura media en el área mediterránea ha subido ya aproximadamente 1,5 °C desde la era preindustrial y este calentamiento avanza a un ritmo un 20% más rápido que la media mundial. Unas cifras que son muy graves, puesto que las proyecciones futuras obligan a actuar con urgencia, ya que se espera que el Mediterráneo se pueda calentar hasta 5,6 ºC para el año 2100, variando en función del volumen final de nuestras emisiones.
En Xataka | AEMET lo dice sin rodeos: en el Mediterráneo ya no tiene sentido hablar de «noche tropical» porque casi todas lo son
–
La noticia
Nuestro Mediterráneo cada vez se parece más al mar Caribe: el agua supera los 32 ºC y las previsiones no son buenas
fue publicada originalmente en
Xataka
por
José A. Lizana
.
Fm Golfo Azul Villa Pehuenia