Con el auge del dinero digital, y de los pagos móviles, somos muchos los que salimos a la calle sin la cartera. En mi caso, creo que paso menos por el cajero que por la peluquería, el efectivo hace tiempo que me parece prescindible. Pero ¿y si necesito unos billetes? No suele haber mucho problema, todo depende de lo aislado que esté el lugar. Por eso me extrañó que en la Antártida haya cajeros.
Espera. ¿Cajeros en la Antártida? Pues sí. Y no es en singular, que hay dos, uno al lado del otro. Son del banco estadounidense Wells Fargo, tienen un récord Guinness por ser los cajeros que se encuentran más al sur del mundo y están localizados en la base científica McMurdo que Estados Unidos tiene en la Antártida.
La historia. La base McMurdo (McMurdo Station) conforma un asentamiento científico que comenzó su construcción el 18 de diciembre de 1955 para abrir oficialmente en 1956. Está situada en las coordenadas 77° 50.89’ S y 166° 40.11’ E, la infraestructura consta de 146 edificios y en ellos no solo se albergan las instalaciones científicas, también distintos servicios para quienes habitan la base: unas 1.100 personas a la semana en verano y unas 200 en invierno.

Cartel de bienvenida a la base de McMurdo. Imagen de Eli Duke
La base acumula una gran rotación de científicos y personal dedicado al mantenimiento. Por ello, en McMurdo hay una tienda, una cafetería, el Gallagher’s Pub y hasta un festival de música que se celebra en verano: el Icestock, el festival más austral del mundo. Con esta perspectiva, me parece menos extraño que haya cajeros en la Antártida.
Los problemas. Wells Fargo instaló sus dos cajeros de McMurdo en 1998. Uno está al lado del otro, como si el banco esperase largas colas para sacar dinero y operar con las cuentas. Pero no: solo uno es el que funciona, suelen hacerlo de manera alterna. Por una razón: para no quedarse sin ambos a la vez.
Como explicó Kristopher Dahl, un representante de Wells Fargo, a Mental Floss:
“Cada dos años, se revisan ambas máquinas y se ponen al día con los últimos avances tecnológicos”
Kristopher Dahl señaló que Wells Fargo entrena al personal de la base para que reparen los cajeros en caso de necesidad, al menos mientras sean reparaciones básicas. De necesitarlo, uno de los cajeros es “canibalizado” para extraerle las piezas para el otro. No solo eso: son los propios empleados de la tienda los que recargan con billetes las máquinas.

Depende del día, está averiado un cajero u otro. Imagen de Atlas Oscura
Dinero circular. En la Antártida no hay muchos sitios donde gastar el dinero. Así que el efectivo circula entre los pocos negocios que hay en la base. Dado que los billetes se acabarían pronto si la fuente que los surte se agota, los propios comercios recargan los cajeros. Es un Juan Palomo en toda regla.
La paradoja. Mientras una base de la Antártida tiene dos cajeros para dar servicio a apenas mil personas, con suerte y en verano, en España el parque no deja de encoger: había 41.842 cajeros al final de 2024, 1.230 menos solo con respecto a 2023, según el Banco de España. Oficinas que cierran, máquinas que se desmontan y ciudadanos de pueblos apartados cuya única opción de acceder a un cajero es desplazarse decenas de kilómetros en coche.
Seguiré sin apenas visitar los cajeros, pero me quedo con la lección que deja la base de McMurdo: el efectivo que llevas encima es lo único que aguanta cuando todos los sistemas fallan. Es algo que ya experimentamos durante el repentino apagón que sufrimos en 2025. Y supone un claro aviso para los sistemas que están por llegar, como el euro digital.
Imagen de portada | Vídeo de Bright Side
En Xataka | La desaparición de los cajeros automáticos para sacar dinero tiene un ganador inesperado: Correos
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La noticia
Mantener un cajero en la Antártida es una pesadilla logística. La solución es canibalizar otro
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Xataka
por
Iván Linares
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