Cada vez es más habitual que los fabricantes de coches de lujo creen ediciones especiales y actualizadas de sus viejas glorias. Lo hemos visto, sin ir más lejos, en Ferrari con su Ferrari 849 Testarrosa, o en Bugatti con el F.K.P Hommage que rinde homenaje al Bugatti Veyron y a su creador.
Sin embargo, hay ocasiones en las que son los propios usuarios quienes ponen su dinero sobre la mesa para fabricar sus propios homenajes únicos y exclusivos. En este caso, el resultado se llama Daytona Shooting Brake Hommage, un homenaje al Ferrari 365 GTB4 Daytona Shooting Brake fabricado en 1972.
Un capricho de los setenta que sigue trayendo cola. Tal y como recogía Top Gear, a comienzos de los setenta un promotor inmobiliario llamado Bob Gittleman buscaba un superdeportivo algo distinto a lo habitual. Luigi «Coco» Chinetti Jr. y el diseñador Gene Garfinkle tomaron entonces un Ferrari 365 GTB/4 Daytona y lo transformaron en una pieza de coleccionismo única inspirada en el Ferrari 250 GTO SWB (Short Wheel Base) «Breadvan» (sí, la furgoneta del panadero).

El Ferrari F150 Muletto M4 ha sido clave en la historia de Ferrari. El problema es que también ha sido el más feo
Del modelo original se conservaron solo el parabrisas, los pilares delanteros y las puertas. El maletero perdió su portón habitual. En su lugar llegaron dos alas de cristal ancladas al techo. Los ocho relojes pasaron del volante a un panel central. Aquel capricho le costó al dueño el equivalente a cuatro Daytonas nuevos, tal y como recoge la casa de subastas Broad Arrow en la ficha de venta. Desde entonces, la versión «breadvan» de los coches de Ferrari son casi una leyenda entre los coleccionistas de rarezas de Ferrari.
Un cliente con las ideas muy claras. Esa rareza fue justo lo que atrajo, décadas después, a un coleccionista que llamó a la puerta del estudio Niels van Roij Design, un estudio holandés que ya había convertido un Rolls-Royce Wraith en una edición especial «shooting brake». El encargo, esta vez, consistía en recrear con fidelidad aquel Ferrari 365 GTB/4 Daytona «shooting brake» de 1972.

«Crear algo que jamás se repetirá conlleva una sensación de solemnidad única», aseguraba el diseñador, que eligió como base para el proyecto un Ferrari 599 GTB Fiorano de 2009, con un único dueño previo. Sus registros de chasis marcan 43.802 kilómetros. El motor se mantuvo intacto y sigue siendo el V12 atmosférico de 6 litros de serie con 620 CV.
Quince mil horas para reinventar una leyenda. El estudio dedicó cerca de 15.000 horas al proyecto, entre el trabajo de diseñar el nuevo modelo, ingeniería y ejecución de forma artesanal en los talleres. Todos los paneles exteriores, salvo las puertas, se moldearon a mano en aluminio. La línea del techo alcanza su punto más elevado algo sobre el conductor para luego caer una cola tipo Kamm que enmarca una luna trasera y se funde con el paragolpes sin cortes visibles.

Los faros, hechos en fibra de carbono impresa en 3D, recuperan la línea naranja del Daytona familiar de 1972. Detrás, unas ventanillas tipo mariposa se abren de forma eléctrica para acceder al maletero. Es el mismo truco que ideó Chinetti hace medio siglo, que ahora se han actualizado con nuevos materiales y tecnologías.

El interior está acabado en cuero color coñac que cubre asientos, salpicadero y techo, mientras que las inserciones de fibra de carbono sustituyen ahora a la madera de nogal del interior del modelo de los 70 al que rinde tributo.
Ferrari ha rediseñado el último coche que aprobó Enzo Ferrari antes de morir: solo se fabricará una unidad
Una cita en Bélgica con precio de coche exclusivo. El Daytona Shooting Brake Hommage subirá al estrado de subastas de Broad Arrow durante la Zoute Concours, en el marco del evento que se celebra del 7 al 11 de octubre en Knokke-Heist (Bélgica). La puja inicial está prevista que comience en un rango de entre 450.000 y 650.000 euros, según la propia casa de subastas.

Este tipo de encargos encaja en un mercado muy limitado de coleccionistas que cada vez paga más por meter en su garaje piezas irrepetibles. Hace unas semanas, un Luce bautizado «Chassis O», firmó en Monterey una venta benéfica de 40 millones de dólares.
En Xataka | Ferrari llevaba 10 años demandando a una empresa de juguetes. Todo para que Testarossa vuelva a ser un coche y no una bicicleta
Imagen | Broad Arrow
–
La noticia
Ferrari nunca fabricó este 599 GTB: un diseñador lo ha transformado en un homenaje al Daytona familiar de 1972 único
fue publicada originalmente en
Xataka
por
Rubén Andrés
.
Fm Golfo Azul Villa Pehuenia