Apenas 24 horas después de llegar a Penang, Malasia, Sean Baker tomó una decisión radical: tiró a la basura el guion original de Sandiwara, su nuevo cortometraje protagonizado por Michelle Yeoh. “Era ridículo”, admite el realizador en entrevista con Variety desde Berlín. “Era exactamente lo que alguien escribiría desde su sofá en West Hollywood”.
El corto se estrenó esta semana en el Festival Internacional de Cine de Berlín, y forma parte del programa de residencias creativas de la casa de moda Self-Portrait, impulsado por su fundador Han Chong. La idea inicial era una especie de caper movie en la que Yeoh huía de gánsters, pero Penang —conocida como uno de los grandes destinos gastronómicos del mundo— cambió por completo el rumbo del proyecto.
Rodado íntegramente con un iPhone, Sandiwara sigue a Yeoh interpretando cinco personajes distintos —influencer, crítica gastronómica, chef, mesera y cantante— cuyas historias se cruzan en un patio de comidas. Para Chong, el objetivo era claro: rendir homenaje a su ciudad natal. “Es mucho más que moda. Queríamos contar una historia sobre la cultura, la emoción y la identidad de Penang”, explica.
“Hubo una conexión instantánea”
Baker conoció a Yeoh por primera vez directamente en el set, y la química fue inmediata. “Hubo una conexión instantánea”, asegura. “No me sentí intimidado, y eso casi nunca me pasa con grandes estrellas. Es increíblemente abierta, cero diva”. La experiencia fue tan positiva que ambos mantienen contacto desde el rodaje. “Se quedó dos horas extra cada noche sin pensarlo. Estaba totalmente comprometida”.
El proyecto también marcó un regreso a las raíces del cineasta, quien ya había filmado con iPhone en Tangerine y, más recientemente, en Anora. Muchas escenas se rodaron sin control total del entorno, con personas reales como fondo. “Poner a una actriz de primera línea en medio de todo eso fue emocionante. El reto era lograr que se integrara al entorno, y creo que lo conseguimos”. @mundiario
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