El cine fantástico español continúa ampliando su presencia con proyectos que exploran nuevos territorios narrativos desde la producción independiente. En ese contexto surge N.I.M. Inteligencia Artificial, un largometraje dirigido, producido y escrito por Rubén Arnaiz Parrondo que traslada al espectador a un futuro lejano donde la tecnología y la supervivencia humana se encuentran estrechamente ligadas.
La historia sitúa su acción en un mundo transformado por circunstancias que obligan a un padre y a su hija a vivir aislados en una estación meteorológica. En ese entorno remoto, la presencia de una inteligencia artificial se convierte en una herramienta esencial para garantizar su supervivencia diaria. Sin embargo, la aparente estabilidad de ese refugio se rompe cuando un acontecimiento inesperado altera el equilibrio y desencadena una carrera contrarreloj por mantenerse con vida.
La película construye un relato que combina elementos clásicos de la ciencia ficción con componentes propios del thriller psicológico. El aislamiento geográfico, la incertidumbre sobre el entorno exterior y la dependencia tecnológica forman parte de una narrativa que explora las consecuencias de vivir al límite en un espacio reducido y alejado de cualquier ayuda.
Un futuro hostil marcado por la presencia de la inteligencia artificial
Uno de los aspectos centrales de la producción es la relación entre los personajes y NIM, la inteligencia artificial que da nombre a la película. Más allá de ser una simple herramienta tecnológica, su presencia desempeña un papel fundamental dentro de la historia y condiciona buena parte de los acontecimientos que se desarrollan en la estación meteorológica.
La trama se desarrolla en un escenario futurista que combina la sensación de aislamiento con una atmósfera constante de amenaza. La denominada Zona Muerta se convierte en el escenario principal de una historia donde la supervivencia depende tanto de los recursos tecnológicos disponibles como de la capacidad de los protagonistas para afrontar situaciones extremas.
El planteamiento recuerda a algunos de los grandes referentes del género. Según ha explicado el propio Rubén Arnaiz Parrondo, la película encuentra inspiración en obras emblemáticas de la ciencia ficción como Solaris, dirigida por Andrei Tarkovski en 1972, o Alien, la obra de Ridley Scott estrenada en 1979. A estas influencias cinematográficas se suma también la huella literaria de Stephen King y su novela El resplandor, especialmente en la construcción de la tensión psicológica y el aislamiento de los personajes.
Un reparto encabezado por Boris Chrestia y Lucía Vargas
El reparto está liderado por Boris Chrestia, encargado de interpretar al padre protagonista. Junto a él aparece la joven actriz Lucía Vargas, que da vida a su hija dentro de la ficción. La relación entre ambos personajes constituye uno de los pilares fundamentales de la historia, ya que el vínculo familiar se pone constantemente a prueba en medio de circunstancias extremas.
El elenco se completa con Emma Caballero, responsable de aportar voz y personalidad al personaje de NIM, así como con Steven Dasz y Andrew Dasz, conocidos por su experiencia tanto como intérpretes como especialistas de acción. La combinación de estos perfiles permite a la película alternar momentos de intimidad dramática con secuencias marcadas por la tensión y el peligro.
N.I.M. Inteligencia Artificial llegará a los cines españoles el próximo 5 de junio, llevando a la gran pantalla una producción independiente que combina suspense, drama y ciencia ficción en una historia ambientada en un futuro donde la supervivencia depende tanto de la resistencia humana como de la tecnología. @mundiario
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