Una olla de birria en una ajetreada noche entre semana. El sofrito al contacto con una sartén caliente. Tortillas calientes que circulan por la mesa. Un toque de salsa que le otorga a un plato conocido una personalidad totalmente nueva. El sabor latino encuentra constantemente nuevas formas de integrarse en la vida cotidiana, y los fundadores detrás de estas marcas están ayudando a marcar el camino.
Para EZ Bombs, Loisa, La Banderita y Pisqueya, la conexión con la cultura es el punto de partida para construir algo propio. Cada marca responde a una pregunta distinta: ¿Cómo puede un plato que requiere mucho tiempo de preparación encajar en un estilo de vida moderno? ¿Cómo pueden los productos básicos de la despensa evolucionar al ritmo de las nuevas formas en que las familias desean comer? ¿Cómo puede un sabor que no se encuentra en los estantes de los supermercados llegar a quienes lo buscan?
Sus propuestas son ingeniosas, personales y están pensadas para ser compartidas. Estos fundadores hispanos transforman ideas en negocios, amplían las opciones que los consumidores pueden descubrir y dan forma al próximo capítulo de la cultura gastronómica latina.
Gracias a que estas marcas están disponibles en Walmart, su alcance llega a más cocinas y a más rutinas cotidianas. Walmart facilita explorar sus productos, probar algo nuevo y dar vida a la «latinidad» a través de las comidas que preparamos y de las personas que reunimos a nuestro alrededor.
Conoce cuatro marcas que aportan su propio sello a lo que está por venir.
EZ Bombs

Para EZ Bombs, la innovación surgió a partir de un desafío práctico: llevar los sabores intensos y de cocinado lento de la cocina mexicana a cocinas donde no siempre hay tiempo para cocinar durante todo el día.
La respuesta fue la «Birria Bomb», una mezcla compacta de condimentos diseñada para simplificar la preparación de un plato rebosante de sabor. Al añadirla a la olla, contribuye a crear ese caldo aromático, con especias cálidas y un intenso color rojo, que hacen que la birria sea tan inconfundible.
Es un enfoque que abre nuevas posibilidades para quienes cocinan en casa: un plato que antes quizás se reservaba para una ocasión especial puede pasar a formar parte de una comida entre semana o de un encuentro improvisado.
Disponibles en Walmart, EZ Bombs llevan ese ingenio a más compradores, facilitando la incorporación de un querido sabor mexicano al menú —y permitiéndote darle tu toque personal—.
Loisa

Melody Timothee
Loisa comenzó con una pregunta sobre el futuro: ¿Cómo sería ofrecer a la próxima generación los sabores latinos que tanto apreciaban sus fundadores, utilizando ingredientes que reflejaran la forma en que ellos deseaban alimentar a sus familias?
A medida que los cofundadores Kenny Luna y Scott Hattis formaron sus propias familias, aquella pregunta se convirtió en un negocio. Loisa reinventó productos básicos como el sazón y el adobo utilizando hierbas y especias orgánicas, eliminando colorantes, saborizantes y conservantes artificiales, pero conservando ese sabor intenso y familiar que es la esencia de la cocina casera.
“Creemos que sentirse bien con lo que contienen tus alimentos debería ser tan importante como lo delicioso que resulta su sabor”, afirman los fundadores. “No hace falta hacer concesiones”.
En 2021, la chef comunitaria, activista alimentaria y educadora de origen dominicano Yadira García —conocida como Chef Yadi, de Happy Healthy Latina— se incorporó como propietaria. Juntos, desarrollaron el Sofrito de Loisa, adaptando la receta de su familia para crear un producto diseñado para las cocinas de hoy.
La labor de la chef Yadi en torno a la justicia alimentaria, la nutrición y la equidad en la salud añade otra dimensión a esa visión: convertir la comida sabrosa en parte de una conversación más amplia sobre cómo las comunidades se alimentan y prosperan. Ya sea evocando los recuerdos de la cocina de una abuela o permitiendo que alguien pruebe por primera vez una cucharada de sofrito, Loisa busca transformar la cocina en un espacio que fomente la confianza, la creatividad y la conexión.
Gracias a los productos disponibles en Walmart, esa invitación llega a más hogares, ayudando a llevar tradiciones conocidas a nuevas mesas y brindando a la próxima generación algo propio que, a su vez, podrá transmitir.
La Banderita

Melody Timothee
La historia de La Banderita comenzó con un poco de ingenio y el anhelo de algo familiar: tortillas frescas y auténticas.
Tras el traslado de su familia a Atlanta, la fundadora Veronica Moreno tuvo dificultades para encontrar las tortillas que había disfrutado durante su infancia en México. Su esposo, Eduardo, incluso solía traer tortillas y jalapeños en su maleta desde Texas. En 1988, Moreno encontró una solución más cercana a casa: comenzó a elaborar y vender sus propias tortillas, empleando tradiciones y técnicas transmitidas en su familia.
Esa capacidad de ingenio dio lugar a OLÉ Mexican Foods, la empresa familiar detrás de La Banderita, la cual ayudó a llevar los sabores que Moreno extrañaba a más mesas en todo el país.
“Vi la oportunidad de compartir algo de nuestra cultura que nos encantaba y que echábamos de menos”, dice Moreno.
Hoy en día, las tortillas La Banderita —disponibles en Walmart— facilitan transformar ingredientes frescos y productos básicos de uso cotidiano en algo que vale la pena compartir. Ya sea envolviendo un plato favorito de la familia o rellenas con lo que haya en el refrigerador, invitan a quienes cocinan a llevar su propia creatividad a la mesa.
Para Moreno, ahí es donde reside el sentido: en las comidas que se convierten en tradiciones y en la sobremesa —las historias, las risas y el tiempo que se alarga tras la comida— que les sigue.
Pisqueya

Melody Timothee
Criada en el Lower East Side de Manhattan, Abreu pasó incontables horas en el restaurante dominicano de su familia, Puerto Viejo, en Brooklyn. Entre el restaurante y los veranos que pasaba en la República Dominicana, aprendió que la comida era mucho más que lo que había en el plato: era la forma en que su familia expresaba su amor, compartía historias y transmitía tradiciones de una generación a otra.
Al no encontrar esa misma representación de la cocina latino-caribeña en los estantes de los supermercados, dejó su carrera corporativa y comenzó a crear una marca en torno a las recetas de salsa picante de su familia.
El resultado fue Pisqueya, que combina esas raíces con un espíritu de experimentación. A través de salsas picantes con un marcado carácter frutal, condimentos vibrantes y salsas para cocinar a fuego lento, Abreu invita a quienes cocinan en casa a redescubrir sabores conocidos o a explorar algo nuevo. Un toque puede dar el acabado perfecto a un plato favorito, inspirar una creación nueva o añadir un poco de aventura a una comida entre semana.
Esa invitación se extiende también a la mesa. Para Abreu, quedarse un rato más después de comer —compartir historias, debatir y esperar el cafecito— era, sencillamente, parte de crecer en una familia dominicana. “Nunca necesitábamos una razón para quedarnos en la mesa”, comenta. “¡Es allí donde surgieron algunas de las mejores conversaciones y recuerdos!”.
Gracias a que Pisqueya está disponible en Walmart, más compradores pueden llevarse a casa un poco de ese espíritu, trasladando la visión de Abreu —nacida en el restaurante familiar— a su propia cocina cotidiana.
Fm Golfo Azul Villa Pehuenia