La taquilla norteamericana vivió uno de sus fines de semana más sorprendentes de los últimos años gracias al dominio absoluto de dos producciones de terror de bajo presupuesto. La gran vencedora fue Backrooms, el thriller psicológico distribuido por A24 que debutó con impresionantes 81 millones de dólares en Estados Unidos, convirtiéndose en el mejor estreno de la historia del estudio.
Dirigida por Kane Parsons, cineasta de apenas 20 años que saltó a la fama gracias a una popular serie web en YouTube, la película superó ampliamente las previsiones de la industria, que apuntaban a una apertura cercana a los 50 millones de dólares. Con un presupuesto estimado de apenas 10 millones, el largometraje ya acumula 118 millones a nivel mundial y se perfila como uno de los mayores éxitos financieros de 2026.
La cinta sigue la historia de un propietario de una tienda de muebles que descubre una misteriosa puerta que conduce a un interminable laberinto de habitaciones vacías. Tras su desaparición, su terapeuta emprende una peligrosa búsqueda para encontrarlo. El filme ha conectado especialmente con el público joven: cerca del 85% de los asistentes tenían menos de 35 años.
El terror aplasta a Star Wars
Mientras tanto, Obsession continúa desafiando todas las reglas de la taquilla. En su tercer fin de semana, la producción sumó 26.4 millones de dólares, un incremento del 10% respecto a la semana anterior. La película ya acumula 106 millones de dólares en Estados Unidos y 148 millones en todo el mundo, cifras extraordinarias para una producción que costó apenas un millón.
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— Nwagu (@Nwagu_1967) May 29, 2026
En contraste, The Mandalorian and Grogu sufrió una dura caída en su segunda semana en cartelera. El regreso cinematográfico del universo Star Wars recaudó 25 millones de dólares, un descenso del 70% respecto a su estreno, quedando relegado al tercer puesto del ranking semanal detrás de Backrooms y Obsession. @mundiario
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