Siempre nos han dicho que comer despacio adelgaza, pero la realidad tiene muchos matices

Siempre nos han dicho que comer despacio adelgaza, pero la realidad tiene muchos matices

En alguna ocasión es posible que se haya escuchado un consejo clásico que apunta a que hay que comer despacio porque el cerebro tarda un tiempo en enterarse de que el estómago está lleno. Una afirmación que tiene cierto respaldo científico dentro del ámbito endocrino, pero que no cuenta con un umbral exacto de 20 minutos que se deba considerar como un dogma central en nuestra dieta. 

El sentirse llenos es una reacción fisiológica que hace que no sigamos comiendo nada más. Pero para que nos sintamos llenos, intervienen diferentes señales en nuestro organismo que mandan esta información al cerebro para que no comamos más. Pero este es un proceso que no es inmediato y que tarda un tiempo en completarse. 

Algunos de los marcadores que nos interesan en este caso son las hormonas PYY y GLP-1, que van aumentando en nuestra sangre mientras vamos comiendo, y llega un punto que es suficiente para que tengamos esa sensación en nuestro abdomen de que no nos entra ni una cucharada más.

Perder peso no es solo cuestión de disciplina: tu cuerpo “recuerda la obesidad” y eso no se arregla con fuerza de voluntad

En Xataka

Perder peso no es solo cuestión de disciplina: tu cuerpo “recuerda la obesidad” y eso no se arregla con fuerza de voluntad

El tiempo. La idea de que el cerebro está «sin enterarse» hasta que pasan 20 minutos no es un límite biológico universal, pese a que una fuente clínica de Harvard populariza esta cifra. Pero en realidad es una mera aproximación y no como una ley absolutista de nuestro cuerpo. 

De hecho, un ensayo comparó ingerir la misma comida en 5 frente a 30 minutos en 17 hombres sanos, observando mayores respuestas hormonales de PYY y GLP-1 y una tendencia a mayor plenitud en la comida más larga. Pero otro ensayo posterior contrastó comidas de 7, 14 y 28 minutos en 25 adultos y, en este caso, no se encontró un cambio claro en la mayoría de hormonas estudiadas ni diferencias en la ingesta energética posterior.

¿Comer más despacio significa comer menos? Aquí una revisión sistemática y metaanálisis de 22 estudios experimentales mostró que comer más despacio se asocia, en efecto, con una ingesta energética menor en comparación con comer deprisa. No obstante, este mismo análisis determinó que existe una heterogeneidad considerable entre los estudios y no halló una relación consistente con el nivel de hambre al terminar de comer, ni hasta 3,5 horas después.

El hecho de comer. Suele decirse que la digestión empieza antes de que la comida llegue al estómago, y esto es científicamente riguroso en lo que respecta a la boca, puesto que la saliva humedece los alimentos y sus enzimas comienzan a descomponer el almidón. Pero esto no implica que triturar poco la comida provoque normalmente un «aumento del trabajo intestinal». 

Lo importante es que en la comunicación entre el intestino y el cerebro participan múltiples hormonas, como por ejemplo la CCK, el GLP-1 y el PYY, que pueden contribuir a avisarnos de que hemos comido suficiente, mientras que la grelina se asocia con el hambre. Comer lentamente puede dar más margen de tiempo para que estas señales actúen, pero son parte de una red compleja, no un interruptor único que se active a los 20 minutos. Esto hace que, en personas con obesidad o diabetes tipo 2, cuando comen durante 30 minutos, se vea un aumento de la sensación de plenitud frente a hacerlo en 5 minutos. 

En España comer se ha convertido en un trámite que debe ser rápido y fácil. Y eso está haciendo de oro a los súper que preparan platos

En Xataka

En España comer se ha convertido en un trámite que debe ser rápido y fácil. Y eso está haciendo de oro a los súper que preparan platos

Adelgazando. La idea lógica es que, si comemos más lento, vamos a conseguir adelgazar porque nos llenaremos mucho antes. Pero la realidad es que esta idea no ha sido demostrada con estudios de alta rigurosidad, sino que los grandes trabajos que hay hecho y que apuntan en esta línea son únicamente observacionales. 

El problema es que, cuando se intentan hacer intervenciones a largo plazo los resultados que parecían muy prometedores al inicio se diluyen Por ejemplo, un programa de cinco semanas con 65 mujeres logró que redujeran la velocidad de sus comidas, pero el cambio en su ingesta de energía no llegó a ser estadísticamente significativo.

Imágenes | Artem Podrez 

En Xataka | Perder peso no es solo cuestión de disciplina: tu cuerpo “recuerda la obesidad” y eso no se arregla con fuerza de voluntad


La noticia

Siempre nos han dicho que comer despacio adelgaza, pero la realidad tiene muchos matices

fue publicada originalmente en

Xataka

por

José A. Lizana

.

Compruebe también

La fusión de agujeros negros que rompió todas las reglas tenía truco: una lente gravitacional pudo haber inflado su tamaño

La fusión de agujeros negros que rompió todas las reglas tenía truco: una lente gravitacional pudo haber inflado su tamaño

En 2023 se detectó la mayor fusión de agujeros negros registrada hasta el momento. Fue, …

La espera termina, pero no para España: Xiaomi ya vende uno de sus productos estrella de 2026

La espera termina, pero no para España: Xiaomi ya vende uno de sus productos estrella de 2026

Xiaomi continúa ampliando los límites de su ecosistema conectado. La firma asiática ha iniciado la …

Dejanos tu comentario