Son muchos los consejos que se dan desde los talleres pero no hay nada que ayude más a convencer al conductor para que deje de hacer algo que mentar al bolsillo. Y es que hay caer recurrentemente en malos hábitos puede terminar por dañar nuestro coche y, sobre todo, poner en aprietos nuestra cuenta bancaria.
Como aparcar incorrectamente.
No aparques con las ruedas giradas. Es algo que puede parecer de pura lógica pero, ¿hay algún motivo real para ello? La respuesta nos la da Eduardo Raimundo, mecánico y dueño de Aledauto: «Si aparcas con las ruedas giradas sufre la suspensión, las rótulas… y el neumático puede deformarse».
Una opinión que comparte Juan José Ebenezer, conocido mecánico que da sus opiniones en un canal de TikTok y de quienes se han hecho eco los compañeros de Motorpasión. Según su opinión estás comprando papeletas para que el coche «termine en el taller».
Y como resume Julio Gómez, especialista en neumáticos de Norauto, si aparcamos así «sometemos a una tensión innecesaria a componentes clave del sistema de dirección, la suspensión y las juntas homocinéticas». Una opinión que comparten en Midas. Javier Fuentes, formador en la compañía, señala que «dejar el coche aparcado con la dirección completamente girada de forma puntual no supone un problema grave, pero convertirlo en un hábito sí puede acelerar el desgaste de algunos componentes».

Buenas noticias, Michelín ha inventado al fin los neumáticos que no pinchan. Malas noticias, no valen para tu coche
La caída de las ruedas. Aunque nos parece que nuestras ruedas se mantienen completamente rectas y verticales respecto al suelo, lo cierto es que cuando giramos las ruedas se produce cierta caída sobre la rueda en la que recae el giro para favorecer la maniobrabilidad. Eso lleva el peso del vehículo hacia ese punto.
Cuando las ruedas permanecen mucho tiempo giradas en la misma posición y con el peso recayendo sobre esta zona concreta, los amortiguadores y las rótulas son las piezas que más sufren. Un desgaste prematuro provoca desequilibrios que luego se dejan ver durante la marcha, desgastan los neumáticos de manera irregular y acabará por llevándonos al taller.

Hace dos siglos los neumáticos de los coches y las motos eran blancos. No tenía nada que ver con el diseño
No te olvides de la bomba. Otro punto importante que señala Ebenezer es que si nuestro coche utiliza una dirección asistida hidráulica, la bomba mantendrá la presión hasta que las ruedas retornen a su origen. Y es que aunque apaguemos el coche, se trata de un elemento físico que actúa siempre que las ruedas giran. Es decir «la bomba sigue estando forzada aunque sea eléctrica. Seguirá forzada aunque esté apagada», especifican desde Aledauto.
Ese trabajo constante puede terminar por acelerar el desgaste de las juntas y facilita que se den fugas en la dirección. Si la avería se produce, el volante costará mucho girarlo (más incluso que si el vehículo no tiene dirección asistida) y la avería puede ser muy cara. Si la fuga se encuentra a tiempo, apenas nos costará dinero pero cambiarla por completo ya nos puede costar unos cientos de euros. Si además es electrohidráulica puede llegar a superar los 1.000 euros en muchos casos.

La «regla del minuto» o cómo mantener el coche siempre a punto y evitar averías de 3.000 euros
No aparques de cualquier manera. Además de lo anterior, Eduardo Raimundo también recomienda prestar atención a cómo aparcamos. Recalca que si dejamos el coche con el neumático presionado sobre el bordillo podemos rallar la llanta pero, sobre todo, estaremos ejerciendo una presión constante que puede terminar por romper las telas del interior del neumático.
Javier Fuentes, de Midas, recuerda que «el flanco del neumático es una de sus zonas más sensibles y el contacto continuado con un borde rígido puede provocar deformaciones». Unas deformaciones a las que Eduardo Raimundo pone nombre: «las llamamos ‘hernias’ que son pequeños bultos que no se ven a simple vista pero que con el paso del tiempo crean pompas que pueden terminar por causar un reventón».
Y de igual modo, insiste: «tampoco aparques con una rueda sobre el bordillo porque puedes dañar los amortiguadores, las rótulas y los silentblocks. Al final es una zona del coche que va a recibir mucha presión y puede terminar por causar una desalineación y con ella un apoyo regular del coche». Desde Midas también especifican que «si el contacto se produce con cierta presión, también puede afectar a la alineación».n

Los expertos coinciden: «el liquido refrigerante es clave. Una pequeña fuga puede provocar un calentón extremo y la avería son más de 1.000 euros»
Una excepción. Con todo, en Norauto nos recuerdan que acciones como «aparcar un coche con las las ruedas giradas durante periodos cortos no supone una avería inmediata» aunque sí que dejan claro que no lo recomiendan y que no pasa nada si el terreno es llano. Eso sí, recuerdan un detalle a tener muy en cuenta.
«Existe una excepción fundamental por motivos de seguridad: el aparcamiento en pendientes pronunciadas. En este caso sí es aconsejable e incluso necesario girar las ruedas hacia el bordillo si aparcamos en bajada (para que actúe como tope natural ante un posible fallo del freno de mano), o hacia el centro de la calzada si estacionamos en subida», nos dejan claro.
Foto | Chris Osmond y Dmitry Korkhau
En Xataka | La OCU tiene claro cuáles son las mejores marcas de neumáticos pero, sobre todo, tiene clara otra cosa: cuáles no debemos comprar
–
La noticia
Eduardo Raimundo, mecánico: «No aparques con las ruedas giradas, el neumático puede deformarse y la suspensión sufre»
fue publicada originalmente en
Xataka
por
Alberto de la Torre
.
Fm Golfo Azul Villa Pehuenia