El género de terror vuelve a mirar al pasado con ‘213 Bones’, un slasher ambientado en 1993 que acaba de cerrar un importante acuerdo de distribución con The Horror Collective. La película, que será una de las grandes apuestas comerciales en el próximo Festival de Cannes, promete transportar al espectador a la era de clásicos como Scream, combinando un misterio juvenil con asesinatos estilizados y una potente banda sonora de rock alternativo.
Un legado póstumo con sello de culto
Dirigida por el fallecido Jeffrey Primm, quien logró terminar el rodaje poco antes de su partida, la película destaca por su atmósfera auténtica del Noroeste del Pacífico. El reparto mezcla rostros emergentes con actores veteranos como Colin Egglesfield, todos bajo la acechanza de un asesino enmascarado diseñado por Jason Baker, responsable de la icónica imagen de The Black Phone. Esta combinación de talento asegura una identidad visual perturbadora y comercial para el mercado internacional.
Música y terror: el sonido de una generación
Uno de los puntos más fuertes de ‘213 Bones’ es su selección musical, que incluye temas de Chris Cornell, Soundgarden y The Jesus and Mary Chain. Según Shaked Berenson, CEO de Studio Dome, la película ofrece un «paquete de género comercial» que destaca por su personalidad definida. Con su estreno previsto para los próximos meses, los aficionados al terror esperan que esta «carta de amor» a los años 90 devuelva la frescura a los asesinos enmascarados en la gran pantalla.
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